DESDE EL SIGLO XIX HASTA LA ACTUALIDAD
Antioquia en 1813.
Los muchos y muy altos impuestos que había
decretado la corona española a sus colonias, los malos tratos de los guardas
recaudadores y, en general, los abusos cometidos a lo largo de todo el periodo
de la colonia, por los administradores y jueces chapetones, además de la
anarquía que se produjo en América por los rumores de la invasión francesa a
la península ibérica, trajo como resultado el
comienzo del proceso libertador en el Virreinato de la Nueva Granada.
En ese momento la Provincia de Antioquia era una de las
más pobres, el oro que producía a comienzos del siglo XIX se
consumía en el pago de las contribuciones, la satisfacción de las necesidades
básicas y el costo del transporte que representaba un valor mayor que el precio
inicial de los artículos importados. Además, la terrible hambruna que
desde 1807 hasta 1809, acabó con la vida de
cientos de personas, terminó de hundir en la pobreza a la provincia. Antes de empezar el movimiento independentista,
según el censo de 1807, su población total sumaba apenas 107.000 habitantes.
Las ciudades eran: Santa Fe de Antioquia, Santiago de Arma de Rionegro,
Remedios, Zaragoza y Cáceres; las villas comprendían a Nuestra Señora de la
Candelaria de Medellín, Santa Rosa de Osos y San José de Marinilla; y como
sitios poblados estaban entre otros Guarne, Carolina del Príncipe, Amagá, San
Luis de Góngora (Yarumal), San Jerónimo, Titiribí, Concepción, Santo Domingo,
San Vicente, Sonsón y Barbosa. A partir de los sucesos del 20 de julio de 1810, del 30 de agosto al 7
de septiembre de ese mismo año se reunieron en Santa Fe de Antioquia
representantes de los cabildos de Medellín, Rionegro y Marinilla para crear una
junta provincial que se encargaría de la autoridad en Antioquia. Se adoptó
entonces el Sistema de Estado Soberano, unido a las demás provincias del Nuevo Reino
de Granada, en forma federativa. El 27 de junio de 1811, la Junta Suprema
dictó una constitución provisional. También ese año se instaló la primera
Asamblea Constituyente, que el 21 de marzo de 1812 aprobó la
Constitución del Estado Libre de Antioquia en la
sacristía de la catedral de Rionegro (hoy museo), en la que participaron 19
representantes de los pueblos de Antioquia; proclamada en el púlpito del templo
por el presbítero José Félix de Mejía, tío del prócer y expresidente Liborio Mejía.
Así quedó Antioquia como una de las provincias unidas de la Nueva Granada, de
las cuales era presidente Antonio
Nariño en Bogotá.
Los pueblos de Antioquia que habían secundado la declaratoria de independencia
y jurado la constitución de 1812 tuvieron tiempo de asumir la legitimidad de
los derechos que había reivindicado y cuando llegaron las noticias de que Popayán había
sido ocupada por el ejército de Juan Sámano,
personaje que estaba preparado para invadir la provincia de Antioquia, se
eligió como dictador a Juan del
Corral, quien proclamó la independencia absoluta de Antioquia el 11
de agosto de 1813, siguiendo el ejemplo de las ciudades de Cartagena y Mompox,
en un interesante documento que empieza así: "El Estado de Antioquia no
reconoce a su Rey Fernando VII, ni a toda autoridad que no emane directamente
del pueblo o de sus representantes, rompiendo enteramente la Unión política de
dependencia con la Metrópolis, quedando separado por siempre de la Corona y del
Gobierno de España." La actividad desplegada por Juan del Corral y su
equipo de gobierno en los 205 días que estuvo al frente del Estado Libre no fue nada
despreciable, pues en este periodo firma más de 107 decretos, por medio de los
cuales da una completa organización del Estado de Antioquia donde, entre otros,
decreta la educación obligatoria para los menores de edad; trae a la Provincia
profesores calificados, como el sabio Caldas;
toma medidas para mantener la seguridad interior; y organiza la Hacienda.
En 1816,
durante la reconquista, los antioqueños fueron
vencidos por el coronel Francisco Warleta, después de reducir a cenizas a la
ciudad de Remedios.
Mesa en donde se firmó la Constitución de 1863, ubicada en la Casa de la Convención, en Rionegro.
La historia antioqueña entre 1829 y 1851 estuvo enmarcada
por dos guerras civiles. En la primera fecha, el
general José María Córdova se levantó, a nombre de
la Constitución de Cúcuta, contra la dictadura del
Libertador Simón Bolívar, que había suspendido su
vigencia. En la segunda, un grupo de conservadores se rebeló, enarbolando la
bandera del federalismo, contra el gobierno liberal
de José Hilario López, al que consideraba enemigo
de la religión y de la propiedad.
A pesar de todo, no fue esta una época de excepcional violencia en
Antioquia.

